El sonido de las descargas eléctricas resuena en la Jefatura de Policía de Tucumán. No se trata de un operativo, sino del inicio de una capacitación clave para el futuro del equipamiento policial: el uso de pistolas Taser.
Bajo la mirada atenta del ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, un grupo de efectivos participa de la formación que les permitirá convertirse en instructores oficiales de estas armas no letales. “Ya contamos con dos capacitadores que se prepararon en Buenos Aires y ahora transmiten su conocimiento aquí, junto a representantes de la empresa proveedora”, explicó el funcionario.
El proceso consta de tres etapas:
Teoría y especificaciones técnicas.
Práctica y entrenamiento en distintos movimientos.
Examen final, que exige un 100% de aprobación para obtener la certificación internacional.
Al finalizar, 10 agentes estarán habilitados para formar a policías y personal penitenciario en el uso de estas herramientas diseñadas para reducir situaciones de riesgo sin recurrir a la fuerza letal.
Con estas medidas, Tucumán se suma a las provincias que implementan las Taser como parte de una estrategia de seguridad más moderna y regulada.