Este jueves, el Gobierno libertario dio un nuevo paso en su estrategia para enfrentar la crisis energética. A través de una serie de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, se aprobó un incremento del 1,7% en las tarifas de transporte y distribución de gas natural. La medida, que entra en vigencia a partir de marzo, fue aprobada por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y se enmarca dentro de la emergencia energética que atraviesa el país.
El ajuste en las tarifas refleja la necesidad de seguir ajustando los costos del sector energético en un contexto de inflación y déficit fiscal. La decisión forma parte de un paquete de medidas que busca equilibrar las finanzas públicas, aunque ha generado reacciones mixtas entre los consumidores y diversos sectores de la oposición.
El impacto de este incremento en las tarifas afectará tanto a los usuarios residenciales como a los comercios e industrias, aunque los detalles sobre los montos exactos de la suba aún están siendo definidos. Sin embargo, la medida deja claro que, en el contexto actual, el Gobierno continúa apostando por ajustes progresivos para hacer frente a las exigencias del sector energético, en un escenario que sigue siendo incierto tanto en el plano interno como en el externo.