Este lunes 31 de marzo, los bonos en dólares enfrentaron una jornada de bajas generalizadas, en medio de la creciente tensión global derivada de las políticas arancelarias de Donald Trump, que inicialmente generaron incertidumbre, aunque parecía disiparse a medida que avanzaba el día. A esto se sumaron las dudas persistentes sobre el nuevo programa de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que mantuvo a los mercados nerviosos durante la jornada.

El S&P Merval, el principal índice de la bolsa local, sufrió su cuarta baja consecutiva, marcando un mes negativo medido en dólares. Los inversores, aún preocupados por las negociaciones del país con organismos internacionales, mantuvieron una postura cautelosa, lo que se reflejó en el comportamiento del mercado.

En este contexto, los títulos en dólares comenzaron el día con pérdidas notables, pero al cierre, algunos bonos registraron ligeras subas. Los bonos más afectados fueron el Global 2046, que cayó un 2,8%, y el Global 2041, que bajó un 0,8%. En contraste, el Global 2029 logró un leve repunte de 0,6%, y el Bonar 2029 avanzó un 0,3%.

El riesgo país, que mide la percepción del riesgo de invertir en deuda argentina, no escapó a esta volatilidad. A lo largo de la jornada, el índice medido por J.P. Morgan registró un incremento del 2,2%, alcanzando los 816 puntos básicos, tras haber tocado un pico de 867 puntos, el nivel más alto desde el 6 de noviembre de 2024.

Los mercados siguen en vilo, esperando definiciones clave tanto en la política interna como en las negociaciones con el FMI, que serán determinantes para el futuro económico del país.