Por un momento, el inicio de clases en Buenos Aires, Catamarca, La Rioja, Misiones, Río Negro, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán pareció pender de un hilo. El paro docente previsto para el 5 de marzo amenazaba con retrasar el calendario escolar, pero un gesto del Gobierno cambió el escenario: los gremios de la CGT anunciaron la suspensión de la huelga tras un acercamiento en las negociaciones.

“La negociación colectiva es garantía de paz social”, sostuvieron en un comunicado AMET, CEA, Sadop y UDA, los sindicatos que habían rechazado la oferta de un salario mínimo de 500 mil pesos por considerarla “absolutamente inaceptable”. Ahora, con la mesa de diálogo abierta, los gremios buscan no solo mejorar la oferta salarial, sino también discutir condiciones de trabajo, salud docente, infraestructura escolar y la participación sindical en el Consejo Federal de Educación.

A pesar de la tregua, los sindicatos advierten que el conflicto no está resuelto. Se mantienen en estado de alerta y exigen que la convocatoria oficial llegue en tiempo y forma. La discusión sigue en pie, y con ella, el futuro del ciclo lectivo.

CGT